Filosofía de película



Filosofía de película

Hola. Subí la segunda y última parte de ´Refutando los gambitos locos virales´ a Pensando El Ajedrez.
Un abrazo.
https://www.youtube.com/watch?v=RFwJJ...
https://www.youtube.com/watch?v=RZrdz...
https://www.youtube.com/watch?v=yKUiU...

1 day ago | [YT] | 74

Filosofía de película

“Correr, esconderse, pelear: infieles”: La era del wokismo de derechas ha comenzado. 0/5 ⭐ 3/3 🤡

“Correr, esconderse, pelear” es en mi opinión el mejor clon de “Duro de matar”.
Alguien podrá objetar:
–Esa vara está tan baja, que no te podés siquiera tropezar con ella.

Valga.

Pero es la única que entendió por qué funcionó la original: nunca se supuso que John McClane fuese un superhombre a lo James Bond. Es un tipo rudo y sabe usar armas, sí, pero no debería ser rival para una banda de mercenarios veteranos armados hasta los dientes. Nos ponemos de su parte porque tiene las de perder, y lo sabe, pero de todos modos se enfrenta a los tipos malos porque eso es lo correcto.

Zoe, de “Correr, esconderse, pelear”, nos agrada por la misma razón. El film también llamó mucho la atención en su momento por el modo en que presenta el tema de los tiroteos escolares: rechazando el discurso de propaganda establecido por el documental “Bowling for Columbine” y repetido ad nauseam por los mass media: que consiste en mostrar a los victimarios como si fuesen las víctimas y, a las verdaderas víctimas, como si tuviesen la culpa. Por último, llamó la atención por ser una película producida al margen de los grandes estudios de Hollywood que, sin embargo, fue un éxito modesto.

“Correr, esconderse, pelear: infieles” es una inversión de ciento ochenta grados de todo lo que volvía a la original interesante:

Para empezar es una superproducción multimillonaria y no una película clase B sorpresivamente exitosa. Lo cual, salvo que uno tenga el IQ de un personaje de esta película, lo obliga a preguntarse: ¿De dónde salió la guita? Porque las suscripciones del Daily Wire han caído en picada en los últimos cuatro años, por lo que lo esperable sería que, hoy, ni siquiera pudieran producir un film con el presupuesto de la original. Así que… ¿Quién financió REALMENTE esta película?

Pero la diferencia más importante es que, mientras que la original era anti-identitaria, anti-establishment, pro-individuo, acá el mensaje es que todos los males del mundo se deben a un grupo demográfico esencialmente malvado. La libertad individual es peligrosa, porque los seres humanos son estúpidos y pueden ser usados por eso como tontos útiles por el malvado grupo demográfico que tiene la culpa de todo.

¿Cuál es la solución, entonces?
Darle al estado un poder todavía más dantesco del que ya tiene. Abolir la libertad de expresión y considerar que una manifestación pro-Palestina es exactamente lo mismo que un atentado terrorista.

Los estudiantes tomados como rehenes ya no son “bullies de los que se vengaron”, sino estúpidos que no entienden que el estado solo quiere poder ilimitado para poder protegerlos del grupo demográfico esencialmente malvado que tiene la culpa de todo. Pero el discurso es en esencia el mismo de “Bowling for Columbine”: las víctimas tienen la culpa de los que les pasó y, por eso, hay que festejar su muerte.

“CEP: infieles” es un ejemplo de manual de lo que, en la teoría de la propaganda, se llama un “señuelo”. Un señuelo, en la publicidad comercial, consiste en promocionar un producto, que no va a comprar casi nadie, y que no se espera que compre casi nadie, cuya verdadera función es que otro producto se vea más atractivo. El vaso mediano de pochoclos en el cine es el ejemplo convencional. En la propaganda política, un señuelo es una idea que se postula como un escalón de transición para que la masa se vaya acostumbrando a otra idea que solo se sugiere o se implica sutilmente, pero no se dice. Para que, cuando esta sea postulada de modo abierto y explícito, ya no suene tan extrema o radical. En este caso, todo el punto de esta película es sembrar la idea: “Si alguien organiza una manifestación con una consigna que no es aprobada por el complejo militar-industrial, es un terrorista que merece morir ametrallado”. No dice, sin embargo, que esté bien QUE SEA EL ESTADO MISMO quien ametralle a los manifestantes opositores, porque saben que POR AHORA esa idea provocaría un rechazo virtualmente unánime. El propósito de esta película de propaganda es sólo correr un poco la ventana en esa dirección, para que esa idea parezca, en unos pocos años, cuando sea defendida de modo abierto, al menos una opción que merece ser discutida.

Y, lo que a mí me resulta fascinante de la nueva derecha, es que ha repetido la historia de la nueva izquierda hasta en el más mínimo detalle, más rápido y sin que casi nadie comente los obvios paralelismos.

Ambos comenzaron siendo movimientos anti-globalistas, anti-establishment, pro-libertad de expresión, humanistas, cuyos adeptos se caracterizaban por su estilo relajado y su sentido del humor, con los que desarmaban la pompa hueca de los aduladores del sistema. Después, sus voceros fueron asimilados por la máquina y convertidos en aduladores del sistema. Como eso significaba básicamente dejar de creer en absolutamente TODO en lo que antes fingían creer, se llenó el vacío ideológico con el identitarismo y se reemplazó el activismo y el pensamiento con la condena de los chivos expiatorios identitarios “políticamente correctos”. Todo interés por comprender cómo funciona el mundo real desapareció. La pregunta: ¿Qué causa esto?, fue reemplazada por la pregunta: ¿A qué grupo demográfico tengo permitido odiar, para culparlo por esto? El estado, antes visto como la causa de todos los males {lo cual, siendo honestos, era falso}, pasó a ser visto como la única verdadera solución para todo. Todo el que piense que debería haber ALGO que el estado no tenga permitido hacer, sólo está causando que los males del mundo se demoren en ser solucionados, por lo cual debe ser odiado {y, por supuesto, no debe ser escuchado}. Esta nueva camada de aduladores del sistema sigue pretendiendo patéticamente que ellos son “rebeldes”. Como una minoría no les compra esa bullshit y los llama como lo que son realmente, fingen malinterpretarlos y confundirlos con partidarios de los villanos de fantasía contra los que ellos creen estar luchando en su mundo de ficción, mientras en el mundo real se arrastran como gusanos a lamer las botas de los tiranos reales. Y todos ellos están siempre serios como perro en bote: porque la pérdida total del sentido del humor es el precio a pagar cuando uno es un payaso que vive en un chiste perpetuo sin gracia.

Como alguien que tenía trece años cuando cayó el muro de Berlín, sólo tengo dos palabras que decir al respecto:
Deja vú.

2 days ago | [YT] | 127

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“Resident Evil”: Wellcome to IA-slop City 0/5 ⭐ 3/3 🤡

Estuve viendo ese ensamblaje de secuencias generadas en Seedance 2.5 que se llama “Resident Evil”, porque varios críticos a los que sigo hicieron videos estando completamente drogados en dónde dicen que es buena.

No hay nada para decir sobre la película, porque la película es nada: una grilla de puntos de propaganda combinada con una lista de clisés de Resident Evil, usados como promps para que una IA genere una película.

Pero sí quiero comentar algo acerca de la tecnología con que está hecha esta cosa:
Lo interesante de “Resident Evil” {2026} ciertamente no es la película, sino el hecho de que cualquiera podría haberla hecho en el garaje de su casa con un presupuesto de unos cien dólares. – Y, probablemente, FUE hecha en un garaje con cien dólares. – Esto abre una nueva era del cine. O incluso cambia nuestra idea de lo que ES el cine.

Y creo que ya ni siquiera vale la pena comentar la hipocresía de los activistas anti-IA: quienes, si la usás vos para hacer un meme, estás haciendo bazofia, secando los océanos, quemando libros, robándote el trabajo de los verdaderos artísticas, haciendo llorar al niño-Dios, largos etcéteras,… pero, cuando EXACTAMENTE LA MISMA TECNOLOGÍA la usa un estudio de Hollywood, no tienen otra cosa que elogios y recomendaciones. Incluso te lanzan su bullshit de que “es una película que no quieren que veas”: que ya está tan quemada como la bullshit “woke” de Hollywood. En el mejor de los casos, se llaman a silencio.

Viendo esa basura, comprendí lo que es realmente el discurso anti–IA: el último intento patético del lobby de una tecnología obsoleta haciendo propaganda en su contra.

Son las discográficas pagándole a los Mass Media para hacerle creer a la gente que todo el mundo odiaba a Nickelback.
Son los Mass Media representando a los “youtubers” como unos fracasados patéticos en cada serie de tv.
Son Blockbuster rechazando comprar Netflix por diez millones de dólares {el peor negocio desde que Michael Jordan se dedicó a jugar al béisbol}
Son la mafia de los taxis amenazando y cortándole las cubiertas a los Uber.

Todos esos precedentes tienen una cosa en común: perdieron.

Todos esos precedentes siguen también un patrón común: primero, intentaron demonizar, criminalizar y ridiculizar la nueva tecnología. Después, intentaron monopolizarla, pretendiendo que había ALGO que sólo podía hacer correctamente la mafia, por lo que era razonable que ellos tuvieran el monopolio sobre la nueva tecnología. Pero ya era tarde y la mentira no coló.

Soy perfectamente consciente de que el principal uso de programas como Seedance o ChatGPT es generar tanta bazofia como sea posible, tan rápido como sea posible, con la esperanza de que, alguna de ellas, por puro azar, acierte en la tecla correcta de otra IA, el algoritmo de una red social, y tenga millones de vistas que paguen las cuentas. Esto es sin lugar a dudas un problema. Pero yo creo que es un problema principalmente de las IAs que PROMOCIONAN la bazofia, contra las cuales, curiosamente, los gurúes anti-IA raras veces tienen algo que decir. Y no un problema de las que la generan.

El hecho de que CUALQUIERA pueda filmar hoy una película que, menos de cinco años atrás, hubiese costado docenas de millones de dólares, con el presupuesto de un corto amateur, es algo que me parece fascinante. Esto, sospecho, va a acercar mucho más al cine a la literatura de lo que lo están actualmente. Quizás muchos escritores aficionados, que escriben simplemente porque no tienen dinero para filmar películas, se vuelvan cineastas aficionados. Y creo que esto va a implicar cantidades sin precedentes de basura, pero también joyas que en otro tiempo no hubiesen sido posibles por una simple cuestión de presupuesto.

3 days ago | [YT] | 166

Filosofía de película

“Frieren” {El Manga}

“Frieren” es un misterio para muchos guionistas y críticos, porque parece una historia que no debería funcionar. Sus personajes son tan estereotipados como pueden serlo. La trama avanza, como sus héroes, sin ningún apuro. Su mundo es un cúmulo de clisés. Y, sin embargo, funciona.

Personajes virtualmente inmortales que reflexionan acerca de la brevedad de la vida no son algo nuevo. De hecho, son casi un clisé. Desde la insoportable “Todos los hombres son mortales” {novela cuyo título es una muy buena razón para no leerla} a la pochoclera “Highlander”, pasando por los comics {“historietas”, para los puristas} de “Gilgamesh, el inmortal”. Pero lo que creo que hace la diferencia es que “Frieren” fue escrita originalmente como una sátira. El producto final conserva elementos de comedia, pero, más importante, conserva un tono ligero que contrasta con la seriedad del tema que trata.

La escritura de “Frieren” no es tan caótica como puede parecer superficialmente. La trama se divide en episodios que siguen la estructura clásica japonesa de la Presentación-Desarrollo-Complicación-Resolución. {Ki-Sho-Ten-Ketsu}. La duración de cada parte se adapta a las necesidades de cada episodio, pero siempre el paso del Desarrollo a las Complicaciones ocurre a la mitad, dividiendo el episodio en dos mitades simétricas. Los episodios más orientados a la acción tienen cuatro partes aproximadamente iguales, 25-25-25-25, mientras que los episodios más enfocados en personajes y relaciones humanas abrevian la Presentación y la Resolución para darle más espacio al resto, 10-40-40-10. Si “Frieren” parece tomarse todo el tiempo del mundo para contar su historia y, sin embargo, no aburre, es porque no sobra nada. Su uso del tiempo es extremadamente eficiente, aunque el episodio en cuestión narre la búsqueda de una flor o de un anillo, la limpieza de una estatua o la visita a un anciano.

Algo que noté es que los personajes de su numeroso elenco suelen estar agrupados de a cuatro: el grupo del héroe es el ejemplo más notorio. Hay cuatro elfos, cuatro enanos,… Esto me lleva a sospechar alguna clase de esquema cartesiano. Pero no he logrado captar cuál es la lógica escondida detrás de esos grupos de cuatro personajes.

La simpleza de sus personajes es compensada en buena medida por el cuidado extremo a la construcción del mundo. El mínimo detalle ha sido pensado largo rato. Por ejemplo: superado cómodamente el número 100, nos enteramos de por qué a Frieren le molesta tanto que le toquen la cabeza. Y, sin embargo, si uno prestaba tención a las reglas de ese mundo, podría haberlo inferido por su cuenta con sólo leer el primer episodio. Otros detalles probablemente no sean explicados nunca, pero tienen una razón evidente. Por ejemplo: en todos los flashbacks, Frieren usa vestidos cortos. Pero, cuando aprendió a volar, empezó a usar pantalones.
{Léase con voz de Fern}:
–Ecchi.

La pregunta más común, y más obvia, respecto de “Frieren” es: ¿Por qué Frieren? ¿No sonaba más razonable que el protagonista fuese Himmel?

Si la historia fuese acerca del “viaje del héroe”, lo esperable sería que el protagonista fuese… bueno… el héroe. En todo ripp-off de Tolkien hay elfos milenarios en el grupo de aventureros, hay con frecuencia una hechicera y una elfa milenaria hechicera es una combinación frecuente de esos dos clisés. Lo infrecuente es que ese personaje sea la protagonista. Y lo cierto es que sería una elección extraña, si la historia fuese acerca del viaje. Pero es acerca de lo que ocurre en el siglo siguiente al final de esa aventura.

Frieren estaba en un mundo familiar, pero estaba insatisfecha. Himmel la convence de acompañarlo al mundo extraño. Se adaptan. Logran su objetivo, pero pagan un precio por ello. Regresan al mundo familiar. Y acá debería venir: “pero ha cambiado”. Pero acá el verdadero conflicto del manga: Frieren no ha cambiado.

En el Manga, los flashbacks tienen un marco negro, mientras que, lo que ocurre en el presente narrativo, tiene marcos blancos. Este código era muy difícil de traducir al Anime, pero se entiende por el contexto cuando estamos viendo un flashback.
El formato usual de un episodio de “Frieren” tiene más o menos esta forma: 1 Frieren se encuentra en una situación similar a otra que vivió con el grupo del héroe. 2 Eso da pie a un flashback. 3 Ahora ella comprende lo que ocurrió en aquella situación.

Hay un peligro bastante obvio con esta mentalidad, que es vivir en el pasado. Y que el presente no cumpla otra función que la de ayuda memorias. En el arco inicial, Fern dice:

–Está interesada en comprender su aventura con ustedes {el grupo del héroe}, pero creo que yo no le importo mucho. Sólo me tomó a su cuidado porque hizo una promesa.

Y la trama es básicamente una historia de amor entre Fern y Frieren… no en sentido cripi… al menos hasta que la compre Netflix… Frieren intenta comprender los hechos del pasado por su valor en sí mismos, pero también para no volver a repetir los mismos errores. Y esta es la razón de ser de esa estructura narrativa.

El arco del viaje en el tiempo no me gustó por varias razones. Creo que es el peor. Las principales, aparte de que es fan service descarado, son: 1 Introduce un cambió mayúsculo a la construcción de ese mundo. Que esa magia exista es algo que eventualmente puede deshacer toda trama o subtrama. Y 2, es un ejemplo de lo que alguien llamó “el reseteo del personaje”. Toda ficción que se alarga lo suficiente, dice, llega a un punto en que no sabe qué más hacer con un personaje. Así que lo “resetea”: el personaje olvida la lección que había aprendido, para que pueda volver a aprenderla. Y eso es claramente lo que hicieron con Frieren en ese arco. Himmel y el resto notan que ha cambiado, que la Frieren del futuro es distinta de la que ellos conocieron, pero, como lector, yo noté exactamente lo opuesto. Sobre todo en el final ella DEBERÍA haber reaccionado de modo más emocional de cómo lo hace.

Toda ficción que se vuelve famosa por subvertir un clisé corre el riesgo de establecer otro nuevo. Y noté esto sobre todo con el tema de los Guerreros-Sombra: “Frieren” se niega a tener verdaderos villanos humanos. Y es muy irónico, siendo que lo más comentado del show es su modo de representar a los demonios: los demonios de “Frieren” no son seres incomprendidos, discriminados por ser diferentes ni seres con “otros valores”: son entes de maldad pura, que sólo hablan para manipular. Pero, en cambio, siempre hay algún pretexto para excusar el comportamiento inmoral de un humano. No importa lo obviamente malvado que sea.

“Frieren” también les da un giro interesante a las fantasías medievales “edgy” como Game Of Trones. Esto lo vemos sobre todo en la relación entre Starck {el héroe} y Genau {el anti-héroe} durante su pelea contra el Divino Revolte {el villano}. Genau considera a Starck ingenuo y optimista, y cree que no es apto para sobrevivir en un lugar brutal como la Altiplanicie Norte. Durante la pelea, Genau le pregunta por qué no se hizo el muerto para sobrevivir.

Starck le responde:
–En una pelea, el último que sigue en pie es el que gana.

Genau le responde con desdén:
–Pensé que eras un buen chico, pero veo que sólo eres un idiota.

Analicemos fríamente la situación. Starck está razonando: “No me importa si se ve pintoresco: voy a matar a este tipo”, mientras que Genau piensa que, si su victoria no se va a ver como una imagen en una estampita, prefiere ser derrotado.

¿Quién está siendo REALMENTE ingenuo?

Cuando terminó la segunda temporada del Anime, mi reacción fue:
–Muy bonito… eeeh… ¿Cómo se supone que continúa esto?

Y la respuesta es que básicamente no continúa. Tanto el arco de Eldorado como el de los Guerreros-Sombras son spin-off en todo menos en el título. Frieren anda dando vueltas por ahí para justificar el título, pero se la puede eliminar de la trama y eso no cambiaría nada importante.

Quizás era el destino inevitable que, una ficción cuya protagonista es alguien que normalmente hubiese sido un personaje secundario, fuese totalmente copada por sus propios personajes secundarios.

4 days ago (edited) | [YT] | 153

Filosofía de película

Me topé con un video de una estudiante llorando porque pasó horas haciendo una tarea, y esta fue reprobada por “usar IA”.

Lo que me lleva a preguntarme:
¿Y por qué no la usó?

O sea: si el profesor que le asignó esa tarea no esperaba que ella pasara horas haciendo un trabajo de calidad, ¿para qué hacerlo?

Con la popularización de la Internet, quedé asombrado de la velocidad con la que el postulado: “Mentir es algo bueno. O, como mínimo, moralmente neutral”, fue aceptado como un axioma de inmediato.

Veinte años después, estoy viendo un fenómeno igualmente abrupto, igualmente radical, y sin embargo del que nadie habla y nadie cuestiona, con ChatGPT. El postulado: “La única cualidad genuinamente humana es la estupidez”, fue aceptado de modo igualmente veloz e igualmente sin que nadie lo cuestione.

Alguien me dijo que mis posts están escritos por IA y citó como “prueba” que yo uso siempre correctamente el guion corto y el guion largo o raya.

Eeeeeh… sí. Se llama: saber leer y escribir.

Mi opinión acerca de la IA es similar a mi opinión acerca de la Internet: es una herramienta estupenda para cosas para las que no las está usando nadie.
Es un hecho fácilmente demostrable que la persona promedio se ha vuelto más iletrada e ignorante del mundo real desde que todos tenemos la Biblioteca de Alejandría en el bolsillo.

¿Qué va a pasar con una generación que está creciendo oyendo como una verdad de Perogrullo: “Lo único que te diferencia de una máquina es que sos un estúpido”?

Hay un fenómeno social bien conocido, que es que las expectativas sociales se convierten en personalidad. Es decir: que las personas tendemos a asumir como nuestra “identidad” aquello que desde chicos nos dijeron que era lo que se suponía que debíamos ser.

Si a los estudiantes SE LOS CASTIGA POR PENSAR Y ESFORZARSE, la reacción natural esperable es que dejen de hacerlo.
Si esto sigue así, en quince años vamos a estar viviendo en Idiocracia.

6 days ago | [YT] | 299

Filosofía de película

¿Por qué todas las películas basadas en video-juegos o series de TV son malas?

“Silent Hill” me pareció una película de terror digna y “Tomb Raider” es mejor que su fama. Pero, como regla general, podemos decir que todas las películas basadas en video juegos, o en series de tv, son malas.

Probablemente cada caso particular necesitaría un análisis específico. Pero yo noté cuatro patrones que se repiten de modo casi invariable, en mayor o menor medida:

1 La traducción de un medio al otro es difícil.
Los video-juegos están diseñados para ser interactivos. Héroe y jugador forman una entidad híbrida, dónde el segundo se identifica con el primero y, este, adopta características de personalidad de él. En las series, muy especialmente en las clásicas, tenemos la regla del “retorno al status quo” como una obligación para los guionistas, lo cual es absolutamente anti-cinematográfico. Ambos son medios limitados. Uno por los gráficos y la necesidad de adaptarse a la dinámica del juego, el otro por los presupuestos de escala televisiva. Los mejor escritos son aquellos que supieron trabajar con sus limitaciones y convirtieron la necesidad en fortaleza.

2 Están escritas por gente que desprecia el material original y a su audiencia objetivo.

Ven el material original como un estorbo con el que tienen que liidar para poder usar la marca, no como un recurso que aporte algo a su película. El ideal al que apuntan es que no quede nada del material original en la película, salvo el título. Los personajes que representan lo que los guionistas creen que es la audiencia son unos fracasados patéticos, si no simplemente repulsivos. Y el final feliz suele tener la forma: “… y entonces dejaron de jugar video-juegos como unos idiotas y salieron a hacer algo con sus vidas”.

Por cierto, el EXESIVO respeto al material original también puede ser un problema. Por esto sigue sin haber una adaptación al cine digna de Don Quijote.

3 Están dirigidas a un público al que no le gusta el cine.
Este es quizás el problema más importante y, sin embargo, el que menos se menciona.

Yo no sé si los “gamers” son gordos o atléticos, si tienen novia o no, si sus ideas políticas son radicales o moderadas. Pero sé que tienen todos una cosa en común: podrían estar viendo una película, pero decidieron hacer mejor otra cosa.

Si Hollywood no estuviese controlada por completos orates, hace rato que habrían comprendido que el éxito de una película basada en un video-juego está determinado por un único factor: cuantas referencias al juego contiene y con qué fidelidad reproduce los elementos superficiales de este. Si hace eso bien, no hay límite a lo mala que puede ser una película y tener éxito, porque de todos modos a su audiencia objetivo no le interesa que la película sea buena.

4 Usan una excesiva apelación a la nostalgia.

Este creo que es un problema más de las películas basadas en series que no de las basadas en video-juegos.

Alguien que veía “Knight Rider” cuando tenía diez años, probablemente no recuerde otra cosa más que la música de la intro molaba muchísimo, unas luces zigzagueantes y que el auto actuaba mejor que David Hasselhoff. Si vuelve a verla de adulto, probablemente su reacción sea:

–Esperen… ¿Los tipos buenos eran paramilitares? WTF?

Así que la película no se basa tanto en lo que la serie o juego era realmente, sino en lo que la mayor parte de las personas recuerdan de la serie o juego. Estas Efecto-Mandela-cuelas necesariamente crean inconsistencias, agujeros de guion, porque la trama no tiene sentido sin los elementos del material original que los guionistas de la película barrieron bajo la alfombra.

Seguramente hay otras razones y cada caso particular debe tener sus peculiaridades. Estas cuatro me parecieron las principales.

1 week ago | [YT] | 129

Filosofía de película

Hola.
Reviví mi canal ´Pensando el Ajedrez´. Y, como dudo mucho que Nuestro Señor el Algoritmo lo recuerde, lo anuncio por acá. Saludos.
Refutando los gambitos locos virales. Parte 1
https://www.youtube.com/watch?v=WLkd-...
https://www.youtube.com/watch?v=kVY3x...
https://www.youtube.com/watch?v=CTDxb...

1 week ago | [YT] | 160

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La falacia racionalista.

Documentándome para eldirecto de este viernes, me topé con varios ejemplos de lo que el sociólogo Marcello Trucci llamó “pseudo-escepticismo”. Las hipótesis de los refutadores de videos paranormales suelen ser tan estrambóticas como las de los propios creyentes en lo paranormal, pero sus defensores pretenden ser meramente escépticos y, por lo tanto, no creen tener la carga de la prueba de demostrar esas hipótesis.

Ese es un fenómeno curioso. Pero me lo esperaba.

Pero también me encontré con otra actitud típica, que no me la esperaba. Y que debería haberla esperado, porque la he visto en otros asuntos similares.

David Hume le llamó “Falacia Naturalista” a un modo muy frecuente de argumentar en la filosofía ética:
–Esto es X. Por lo tanto, esto debería ser Y.
Y Hume observa que no existe ningún modo válido de inferir un “deber ser” a partir de un “ser”.

La “Falacia Naturalista” suele ser confundida con el postulado:
–Es natural. Por lo tanto, es bueno.
Pero no es de eso de lo que habla Hume.

En mi ensayo Acá en el Bien y el Mal analizo este tema en detalle y critico esta idea de Hume, señalando que hay casos en que una inferencia de ese tipo es legítima. Para lo que nos interesa acá, convengamos que Hume tiene razón en general y la mayor parte de esos argumentos son falaces.

El youtuber John Wolfe, quien se dedica a refutar videos paranormales virales, dice que suele recibir críticas de un tipo particular de espectadores, a los que llama “escépticos defensivos”. Wolfe clasifica su audiencia en escépticos y creyentes, receptores y defensivos. “Receptores” son quienes están abiertos a escuchar argumentos racionales, sean creyentes o escépticos. El “creyente defensivo”, en cambio, siente la refutación de los videos como un ataque personal contra él y reacciona con hostilidad, sin prestar mayor atención a los argumentos racionales. El “creyente defensivo” es el target al que le apuntan canales como Nuke Top-5s o Dross. El “escéptico defensivo” es un híbrido extraño. No cree. Pero se toma muy a pecho las refutaciones de esos videos en los que dice no creer. También los considera un ataque personal, pero por razones opuestas a las del creyente defensivo. Siente como una OFENSA que le expliquen que esos videos son falsos, porque presupone que eso es algo que sabe todo el mundo y nadie discute. Esos videos: “son solo entretenimiento, hermano”, e ignoran todas las claras evidencias de que no lo son.

Cito la descripción que hace de ellos Wolfe:
–Creo que, en una remarcable ironía, los escépticos defensivos tienen un alfabetismo mediático {media literacy} mucho más bajo del que ellos creen que tienen. Tienen la suficiente como para saber cuándo algo no cuadra {…}, para comprender que hay prácticas engañosas en el video que están viendo. Pero no tienen la suficiente para ver por qué es un problema. Porque no están considerando cuál es el contexto. En su mente piensan: “Bueno… YO sé que no es real. Por lo tanto, NADIE cree que es real”. {…} Y eso es tener una perspectiva profundamente ignorante. {…} {Los escépticos defensivos} no creen que los fantasmas sean reales. Estoy de acuerdo con eso. Pero tampoco creen que las personas que creen en fantasmas son reales, sin importar la cantidad de evidencia en contra.

Añado yo que ese mismo tipo humano es ampliamente mayoritario en todo grupo que se defina por su adscripción a una filosofía escéptica: los ateos, los aficionados a la ciencia, los militantes de un partido opositor,…

Su falacia básica es esta:
–La realidad debe ser estudiada racionalmente. Por lo tanto, la realidad es racional.

Le llamo a esto la “Falacia Racionalista”. Y es, si la vemos con atención, el negativo de la Falacia Naturalista: en esta se infiere un DEBER SER de un SER, en aquella, se infiere un SER de un DEBER SER. Esa inferencia es tan ilegítima en una dirección como en la opuesta.

Un análisis minucioso y riguroso de la Falacia Racionalista es material para un libro entero. Ese libro debería dedicar un capítulo a Hegel, otro al Liberalismo, etcétera.
Como no tengo intención de escribir ese libro y, de todos modos, no cabría en los 10.000 caracteres de esta sección, me limitaré a responder una objeción frecuente que he visto en los “escépticos defensivos”:

–Sí. Veo que hay mucha gente comentando en el video sobrenatural como si realmente creyesen en los fantasmas, o haciendo algo equivalente en otro asunto. Eso es porque están siguiendo la broma. Vos sos el único que no la captó.

Esta objeción nos obliga a responder una pregunta: ¿Qué es una broma?

Una broma es una proposición de la que, quien la enuncia, no va a sacar ninguna consecuencia. Esa proposición no va a ser citada más adelante como una premisa para fundamentar una conclusión, ni la persona que la enunció va a cambiar su comportamiento de ningún modo que fuese coherente con la creencia en la verdad de la proposición que enunció como si fuese verdadera.

Los indicadores convencionales de que una proposición es una broma, ya sean lenguaje corporal o palabras, no son necesarios. De hecho, la broma suele ser más divertida cuando se la enuncia en un tono austero y estoico.

La broma se caracteriza por:
1 La magnitud del disparate que se ha enunciado.
2 Su limitación a un tiempo breve y a unas circunstancias consideradas apropiadas.
3 Su total falta de consecuencias prácticas.

El punto 3 es el definitorio y el más importante. Si accidentalmente una broma fuese confundida con una declaración seria y fuese a tener consecuencias reales importantes, lo esperable es que el bromista diga claramente que estaba bromeando y pida que nadie tome en serio lo que dijo. Si no lo dice, entonces, eso nunca fue una broma.

La hipocresía y la broma tienen en común el ser proposiciones que son enunciadas como verdaderas por personas que las creen falsas. Pero el hipócrita no usa ninguna indicación convencional de estar bromeando y su ficción es ilimitada en tiempo y circunstancias. La hipocresía es una broma muy larga, sin gracia y con consecuencias reales. Lo que vuelve más difícil establecer que un hipócrita no cree realmente en lo que dice que en el caso del bromista.

Creo que hay dos indicadores que sirven en la inmensa mayoría de los casos:

Uno es lo que yo llamo “Argumentum Ad Vitae”. Fue enunciado por el periodista Tim Pool en estas palabras:
–Si alguien fuese en verdad tan estúpido como para creer lo que usted dice creer, no podría estar vivo.
Y, dejando de lado el modo coloquial e informal en que está formulado, es un buen argumento. La magnitud del disparate crea una inconsistencia con el hecho de que la persona que lo dice esté viva. Si realmente creyese en lo que dice, eso no sería lo esperable.

El otro es que, aunque el hipócrita suele seguir en personaje mientras la proposición falsa en la que dice creer causa la muerte y el sufrimiento de OTRAS PERSONAS, cuando se trata de SU propia muerte, miseria y sufrimiento, se comporta igual que el bromista: abandona por completo su rol y pide que nadie actúe en consecuencia con lo que él mismo fingía creer un minuto antes.

Quedan unos pocos individuos que nunca abandonan la proposición disparatada en la que dicen creer y, en efecto, son destruidos por ella. Sobre esto, me limitaré a decir que el límite entre la locura y la hipocresía es más difuso de lo que se suele pensar.

Volvamos al tema de los fantasmas:

Si hay propiedades que se venden a un precio inferior a lo esperable porque están “embrujadas”, si gente rechaza trabajos con una paga razonable porque implican permanecer en uno de esos lugares, si contrata los servicios de exorcistas y afines, si personas que tienen un trabajo peligroso y, por lo tanto, es razonable suponer que son hombres valientes, salen corriendo aterrorizados de una supuesta “aparición”: no hay nada en su comportamiento que nos indique que están de bromas.

Un último comentario:

Termino comentando un caso particular de la falacia racionalista, porque nunca deja de asombrarme, sin importar cuántas veces la escuche:

–¿Por qué creés en la existencia del satanismo, si sos ateo?

Primero: yo no “creo” en la existencia del satanismo y los satanistas. SE QUE EXISTEN, y que entre ellos se cuentan varias de las personas más poderosas del planeta, porque he visto evidencias indudables de ello. Para defender la hipótesis “los satanistas no existen”, sin negar las evidencias, tendría que hacer unos malabares mentales nivel terraplanista.

Segundo: cuando digo que soy “ateo”, POR DEFINICIÓN afirmo que existen millones de personas que adoran a un Ser Sobrenatural, pero que yo no creo que ese Ser exista.

Aceptar la existencia del satanismo no implica creer en la existencia real del Diablo. Del mismo modo en que, aceptar la existencia del teísmo, no implica creer en la existencia real de Dios. Y, si alguien tiene problemas para entender esto, de lo primero que me permito dudar, es de que sea realmente ateo.

1 week ago | [YT] | 138

Filosofía de película

Las “Pruebas PISA” son propaganda totalitaria disfrazada de “educación”.

Cada tres años, los mass media y sus equivalentes de Internet se llenan de titulares acerca de lo mal que lo hicieron los estudiantes de {inserte país del autor del artículo o video} en esas pruebas. La idea que se trasmite es:

1 Las Pruebas PISA deben ser, como su nombre sugiere, alguna clase de examen.

2 Su país apesta.

Nunca había prestado mayor atención al asunto, pero este año algo me llamó la atención:

YouTube me recomendó uno de esos videos de “los estudiantes de este país son unos idiotas”, dónde el autor ejemplificó lo mal que lo hicieron los estudiantes con “lo que hubiesen respondido” a un problema ficticio.

…perdón… ¿Qué? … ¿Por qué no citó lo que respondieron realmente en los verdaderos problemas del examen?

Esto me llevó a buscar en qué consisten las Pruebas PISA realmente. Descargué en PDF un documento innecesariamente largo y aburrido, no traducido a ningún idioma que no sea el inglés, dónde la poca información relevante está dispersada en líneas sueltas a lo largo de todo el documento. “Escondida” creo que sería un término más apropiado.

Lo que encontré se puede resumir en dos puntos:

1 Las Pruebas PISA no son… pruebas. La razón por la que ningún artículo puede citar los resultados de la prueba real es que la prueba real no existe.

Las “pruebas” son una reinterpretación, fuertemente ideológica en su terminología y en sus métodos, de exámenes diferentes tomados por diferentes instituciones en cada país. A esto el documento lo describe como “lectura holística”.

… ajá… también conocida con otros nombres, como: “inventarse los resultados”, “sacárselos del culo”, “dibujar”, etcétera.

2 Esas “pruebas” no miden las habilidades de los estudiantes en matemáticas, lectura, ciencia, etcétera, en el sentido convencional y verdadero de esas palabras.

Ejemplo de lo que YO entiendo por “pensar de modo científico”:
A Hay una observación que no tiene una explicación obvia: dos pelotas de tenis se ven idénticas, pero su comportamiento es diferente.
B Se formula una hipótesis para explicar esa observación: su densidad debe ser distinta.
C Se diseña un experimento para poner a prueba la hipótesis: se sumergen las pelotitas en líquidos de distinta densidad para ver si flotan o no.

Las “pruebas” PISA no evalúan eso. Lo que miden es en qué proporción el estudiante fundamenta sus respuestas en “fuentes científicas” {léase: corporativo-estatales} y en qué proporción lo hace en postulados “de sentido común”.

El IDEAL al que aspira esa evaluación, el 10 perfecto, es que: cuando una estructura burocrática corporativo-estatal use la palabra “ciencia”, el estudiante deje por completo de pensar, cuestionar o criticar lo que está oyendo, y obedezca de modo automático como un robot. Para medir esto, no se evalúa cómo piensa el estudiante ni si fue capaz de resolver realmente un problema o no, sino la JERGA que usa.

Este año, además, sumaron como un criterio nuevo la “identidad científica”, definida como la medida en que los estudiantes usan el término “ciencia” para describir sus aspiraciones en la vida y su modo de pensar.

Propongo un experimento. Este uno de verdad:
Paso 1: Tomen ese texto y reemplacen el término “ciencia” por el de cualquier otra religión.
Paso 2: Muéstrenle esa versión modificada a 100 personas, diciéndoles que es un documento de una organización que algunas personas consideran una secta destructiva. Y pregúntenles qué opinan ellos.
Paso 3: Cuéntese qué porcentaje de los encuestados están de acuerdo en que, una organización que toma “pruebas” de “identidad budista” a chicos de 15 años, es en efecto una secta peligrosa, capaz de producir suicidios en masa o atentados terroristas. Y qué porcentaje considera, en cambio, que ese es un examen académico perfectamente normal y razonable.

En las partes de “lectura” y “matemática” los sofismas son más sutiles. Y, siendo honesto, no leí con atención esa parte. Pero, por ejemplo, la definición de lo que es ser una persona “alfabetizada” {literacy} ocupa cuatro líneas y usa no menos de seis conceptos vagos e imprecisos. Algo que una verdadera definición debe evitar como la peste.

¿Qué tal “entender correctamente un texto”?

Todos los gráficos cartesianos y los diagramas de barras se ven muy bonitos. Pero no sirven para nada si no está claro QUE se supone que están midiendo.

2 weeks ago | [YT] | 258