Bagu nació en 1920, en los campos de Burriana, cuando Bautista Gual apostó por lo que mejor sabía hacer: cultivar clementinas con mimo, paciencia y saber hacer. Desde entonces, cuatro generaciones han heredado no solo su nombre, sino también su manera de entender la agricultura: como una forma de vida, como un legado que se cuida día a día.
Hoy, con más de 100 años de historia, Bagu sigue siendo una empresa familiar especializada en clementinas de alta calidad, donde conviven tres generaciones que comparten el mismo compromiso con la tierra, el producto y las personas.
Más allá de la fruta, cuidamos cada detalle del proceso: trazabilidad, seguridad alimentaria y un servicio cercano y fiable. Nuestra vocación exportadora nos ha llevado a consolidarnos en más de una docena de países, con especial presencia en mercados como Bélgica, Inglaterra y Canadá.
Porque no se trata solo de fruta. Se trata de orgullo, de origen, de dar a conocer al mundo el sabor de nuestra historia.